BioEconomía

La Tierra se enfrenta a una explotación sin precedentes de sus recursos naturales, a cambios significativos y potencialmente irreversibles en su clima y a una pérdida constante de biodiversidad que amenaza la estabilidad de los sistemas vivos de los que depende. Esta situación se ve agravada por el crecimiento de la población mundial, que se prevé llegue a más de 9 000 millones en 2050.

La investigación e innovación son imprescindibles para afrontar estos retos, pero también son necesarios cambios en el estilo de vida y el uso de los recursos en todos los niveles de la sociedad y la economía. El bienestar social y personal de los ciudadanos actuales y de las generaciones futuras dependerá de cómo se efectúen las transformaciones necesarias.

Para abordar globalmente retos sociales interrelacionados, como la seguridad alimentaria, la escasez de los recursos naturales, la dependencia de los recursos fósiles y el cambio climático, al tiempo que se consigue un crecimiento económico sostenible son necesarios planteamientos transversales que tengan en cuanta la complejidad de las interdependencias existentes entre los retos puede llevar a conflictos, como por ejemplo
la controversia sobre los usos que compiten entre sí por la biomasa.

Según la definición incluida en Estrategia Europea de BioEconomía en 2012 la bioeconomía abarca la producción de recursos biológicos renovables y la conversión de estos recursos y los flujos de residuos en productos con valor añadido, como alimentos, piensos, bioproductos y bioenergía.

Su principal objetivo es el desarrollo sostenible a largo plazo a través de varias vías:

  • La seguridad alimentaria y energética
  • La gestión sostenible de los recursos
  • La menor dependencia de recursos no renovables
  • Atenuar el cambio climático y adaptarse al mismo
  • La creación de empleo

La Bioeconomía se propone allanar el camino hacia una sociedad más innovadora y competitiva, que utilice con más eficiencia los recursos y en la que se concilien la seguridad alimentaria y el uso sostenible de recursos renovables con fines industriales, asegurando al mismo tiempo la protección del medio ambiente.